Estos días de exámenes da poco tiempo de ir a ver cosas y luego comentarlas. Pero este curso han dejado algo bueno: el siguiente fotorreportaje.
Zaragoza es tierra de buen beber y comer. Eso se traduce en una amplia variedad de establecimientos que ofrecen estos servicios. En Zaragoza destaca El Tubo por excelencia. Un conjunto de estrechísimas calles en las que se agolpan docenas de bares donde las tapas, el vino y la cerveza son la especialidad.
Algunos de ellos, además,tienen historia…
La Cervecería MARPY (fotos de arriba y a la derecha) es una taberna taurina que está emplazado en la Plaza Santa Marta desde 1986. Aunque no tiene tantos años a la espalda como otros que veremos, por él han pasado grandes figuras del toreo, que inundan las paredes de un pequeño, colorido e hiper-decorado bar.
Justo enfrente del anterior está el Bar DOMINÓ. Desde 1985, los clientes entran en una atmósfera mareante por la mezcla del fuerte olor a queso, y los colores blanco y negro en todos los rincones.
El GRAN CAFÉ DE ZARAGOZA es uno de los más bonitos de la ciudad. En plena Calle Alfonso, sus rincones permiten respirar historia mientras se toma un café acompañado por alguna de las tartas caseras que se preparan.
El local fue hasta 1998 la famosa Joyería Aladrén, diseñada por el arquitecto Luis Aladrén en 1885, como tienda de lujo para la creciente burguesía. Sus tres salas albergan una decoración neobarroca con columnas y techos acasetonados. Sigue el estilo ecléctico e historicista propio de finales del siglo XIX.
Está catalogado como Bien de Interés Cultural.
LA REPUBLICANA es un local de la calle Méndez Núñez (en el Tubo) que lleva casi treinta años sirviendo cafés, comidas y raciones.
Se inauguró en 1983 como Café Recuerdos, un local de conversación y café que poco a poco se fue convirtiendo en una casa de comidas. Por eso en 1997 fue bautizado con su actual nombre.
La Republicana recuerda a las antiguas casas de colmado, con una decoración que le da aspecto de anticuario. Las mesas están cubiertas por manteles de cuadros y ganchillos, y devuelve al cliente a un tiempo en que las sobremesas eran largas.
El CAFÉ DE LEVANTE fue fundado por Agustín Charles en 1895 en la Puerta del Carmen, cuando todavía era usada como vía de acceso a la ciudad.
De 1927 a 1876 estuvo emplazado en el Paseo Pamplona. Pero desde entonces, y hasta hoy, El Café de Levante continuó siendo lugar de reunión de zaragozanos ilustres y corrientes en la Calle Almagro. Siempre ha sido una empresa familiar que ahora está regentada por Óscar Blázquez, la cuarta generación desde que fuese fundada hace casi 120 años.
Es la cafetería más antigua de Zaragoza.
























